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Publicado el 12/09/2008.
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Una radiografía puede ayudar en la detección precoz de estas neoplasias
El osteosarcoma es la primera neoplasia maligna de hueso y es la sexta más frecuente en la infancia, y afecta generalmente a las zonas que están alrededor de la rodilla y del hombro, informó el Dr. Juan Pardo Valdespino, jefe del Departamento de Especialidades Médicas del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN).
El especialista indicó que esta enfermedad tiene una mayor frecuencia en varones que en mujeres y que la mayor cantidad de casos de cáncer de hueso se producen durante la infancia o adolescencia. “Básicamente entre los 10 y 20 años de edad”, dijo.
Asimismo, especificó que los huesos donde comúnmente se presentan dichos tumores son: el fémur distal y la tibia proximal (cerca de la rodilla) y en el húmero proximal (cerca del hombro), que son huesos de crecimiento muy rápido.
De acuerdo con el citado traumatólogo, un 90% de los tumores de hueso son benignos, que deben tener un seguimiento y muy raras veces requieren operación. “El 10% restante si son considerados como tumores óseos malignos”, refirió.
Afortunadamente su incidencia es muy rara en el país: un caso por cada cien mil habitantes. En el INEN se tratan unos 46 casos al año.
Los cánceres más comunes en el sistema óseo tienen cierta relación con la edad. Así, en las personas jóvenes es muy frecuente el osteosarcoma y el sarcoma de Ewing, mientras en los adultos son comunes las metástasis óseas, es decir, diseminaciones generalmente de neoplasias avanzadas de la mama, tiroides o riñón. Sin embargo, en estos últimos también se desarrollan enfermedades primarias de cáncer óseo pero con poca frecuencia, tales como: el condrosarcoma, fibrosarcoma y el fibrostiocitoma maligno.
SEÑALES
El frecuente dolor en los huesos es una de las principales señales de alerta que puede revelar la existencia de tumores óseos malignos. Por tal motivo, debe hacerse un seguimiento minucioso a dicha manifestación para descartar algún tipo de cáncer.
En las neoplasias de hueso generalmente el dolor es muy fuerte. Se agrava con el tiempo y, usualmente, los analgésicos comunes no calman esta manifestación. En ese sentido, el galeno recomendó a los padres de familia que estén atentos y presten mucha atención a los dolores que presenten sus hijos en dichas zonas del cuerpo, porque podría tratarse de una lesión ósea; más aún si es muy frecuente, en un mismo sitio, en un solo lado del cuerpo y que no calma o es persistente por varias semanas.
Con relación a las causas de estos males señaló, entre ellas, a los factores genéticos, que alteran la formación de los tejidos; factores contaminantes del medio ambiente, las toxinas y los virus.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
Para diagnosticar este tipo de enfermedades se utiliza generalmente la radiografía, que es un examen sencillo y de bajo costo. Con esta prueba se pueden observar las características del hueso y determinar, en el 80% de los casos, la naturaleza del problema.
Los tratamientos están relacionados con el diagnóstico. Las operaciones se realizan en tumores óseos primarios, pero cuando existe metástasis también se puede aplicar quimioterapia y/o radioterapia.
Existen casos donde el paciente pierde una o ambas extremidades debido a la cirugía. Posteriormente viene la recuperación funcional para adaptar una prótesis, cuyo propósito es recuperar la función del miembro afectado.
En el INEN las intervenciones quirúrgicas se desarrollan de acuerdo a estándares internacionales. Ahora las posibilidades de conservación de la zona afectada son muy altas. Actualmente, los tumores malignos como el osteosarcoma pueden recibir tratamiento adecuado y en el 70% de los casos se puede conservar la extremidad.
Como medida preventivas debe seguirse las siguientes recomendaciones: buena alimentación, evitar factores de riesgo que se relacionen con el consumo de sustancias nocivas que causan la desmineralización del hueso, y tener dietas ricas en proteínas y carbohidratos.
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